«YO» marca registrada

Déjame recordarte que tu negocio personal necesita una identidad propia para sobrevivir en tu mercado. Es lo que se conoce por «posicionarse». Y si tú no sabes con certeza cuál es tu posición en el mercado, entonces nadie lo sabrá. De modo que, remángate, vas a reinventar tu marca personal.

Raimon Samsó

ESCRITOR Y COACH

Autor del libro Best-seller “El código del dinero”

Necesitas reinventarte cada cierto tiempo, eres como un proyecto en progreso porque el talento siempre está en construcción.

Tu marca personal (la tuya) es más que tu nombre o más que tu forma jurídica, es el ADN de tu proyecto. Todas tus decisiones deberían contribuir a construirla y a hacerla memorable en tu mercado. Si no la tienes, ocurrirá lo peor que puede sucederte: nadie te verá.

Sea cual sea tu talento, conviértelo en una propuesta genial. Te hablo de ser genial — brillante— en lo tuyo.

Recuerda estas cinco palabras:

Sé-genial-en-lo-tuyo.

La marca personal te diferencia y es la síntesis de tus talentos. Así que no importa si tienes una empresa o eres un profesional independiente, funcionario, autónomo, político, deportista, artista o creativo… tu marca personal es uno de tus activos más importantes.

Cuando haces una presentación, o una reunión de venta, en realidad estás «vendiéndote» a ti, y solamente cuando has conseguido credibilidad, podrás cerrar la venta del producto o servicio que ofreces. Algunos malos vendedores se saltan este paso tratando de cerrar cuanto antes su pedido y lo malogran. Nadie te comprará a menos que confíe en ti y te considere la persona adecuada para hacer un trato. Por esa razón tu primera venta consiste en «venderte» como profesional.

Pero: ¿Se puede llegar a ser genial en aquello que no apasiona? ¿Conceden medallas por hacer algo con desgana? ¿Conoces algún millonario que deteste lo que hace?

Respuestas: no, no y definitivamente no.

La condición número uno para el éxito es: apasiónate en lo que haces y, entonces y sólo entonces, el mundo se apasionará por ti. Y el dinero llegará. Siempre en este orden.

No lo digo yo, se lo dijo el multimillonario Malcolm Forbes a su hijo:

Eso es educación financiera, claro que contaba con ventaja.

El eco es una maravillosa metáfora que nos enseña que lo que emitimos vuelve a nosotros. Con la pasión pasa lo mismo, no podemos esperarla sin ofrecerla antes.

«Lo hizo de todo corazón, y prosperó» (La Biblia, Crónicas II).

Tu corazón te dirá cuál es tu ocupación ideal. Es tu brújula, síguelo. Anota en un cuaderno tu «declaración de amor» por lo que quiera que sea. Sé sincero en esto, no te mientas ni trates de ser correcto ni de agradar a nadie, se trata de tu vida, y lo que hagas con ella, te guste o te disguste, será cien por cien para ti.

Demasiadas personas han «dimitido interiormente»; es decir, siguen en ocupaciones que dejaron de interesarles hace tiempo pero continúan por mantener un ingreso. Se limitan a cumplir, hacen el mínimo para que no les echen, y en correspondencia ¡cobran lo justo para que no se vayan! La apatía es un paso atrás para toda la especie.

Estas actitudes son la ruina económica para ellas y la ruina moral para el mundo. Porque ninguna sociedad avanza con el desinterés. La desgana malogra el trabajo y la contribución que podría hacerse. Una empresa puede evolucionar al éxito o al fracaso por el pensamiento colectivo de todos los que la forman. Y por otra parte, se estafan a sí mismos la felicidad, la satisfacción, la pasión; y finalmente, acaban perdiendo su empleo porque pronto surge alguien que desea desempeñarlo con verdadero compromiso.

Lo anterior no es teoría, a mí me pasó, y está ocurriendo ahora en buena parte del mundo.


Tomado del libro: El Código del dinero

Deja un comentario

Enviar whatsapp
1
Hola, te saludo en nombre de Liberfly 🦋
¿Hay algo en que pueda ayudarte?
Sera un gusto atenderte 😌