Mente y dinero

La siguiente cita de Harry Palmer deja las cosas bastante claras:  «No pedimos disculpas por ser prósperos y poderosos. Quienquiera que haya creado la creencia de que la pobreza y el servicio al mundo van de la mano, le ha costado a la humanidad la ayuda de algunas personas brillantes. La prosperidad y las buenas obras van juntas».

Raimon Samsó

ESCRITOR Y COACH

Especializado en formar a Expertos con conciencia. Autor del Best-seller “El código del dinero»

Está en tu naturaleza manifestar tus deseos y si eso no ocurre es que algo anda mal, pero no ahí fuera en el mundo sino en la mente, donde opones resistencia a tus creaciones. ¿Cómo puedes saber que puedes realizar tus deseos? Es sencillo: si puedes imaginarlo puedes manifestarlo.

Después de leer varias veces la siguiente afirmación, vas a retenerla para siempre:

«La prosperidad es un estado mental». Y como tal se manifiesta en el ámbito emocional y material. Refleja mucho más que una situación financiera y por ello no puede reducirse a un saldo ni valorarse mediante cifras. La riqueza es un estado mental, sí. Ya sabemos que nuestros pensamientos influyen en la materia, en nuestro cuerpo, y más allá. Moldeamos el mundo con el pensamiento y esto afecta también a nuestra cuenta corriente en el banco.

Para mí, la prosperidad incluye mucho más que dinero; por ejemplo: amor, salud, energía, relaciones, humor, tiempo libre, independencia, equilibrio, libertad, paz interior, alegría, coherencia, significado, conocimiento y satisfacción personal…

Los problemas económicos nunca son de dinero, sino de cómo te relacionas con el dinero, ya sea en:

  • La forma de pensar en dinero.
  • El modo de sentirte respecto al dinero.
  • Los hábitos respecto al dinero.

Los pensamientos, las emociones y los hábitos crean prosperidad, pero también escasez.

El siguiente texto es de Joe Vitale autor de El poder de la atracción:

«Creo que nuestro planeta es lo que fue descrito en un episodio de la serie de televisión Star Trek, “El permiso”. Cuando Kirk y su equipo toman tierra sobre un planeta, comienzan a experimentar acontecimientos extraños. McCoy ve un enorme conejo blanco. Sulu ve a un antiguo samurai que le persigue. Kirk ve a un antiguo amor y a un antiguo rival compañero de clase. Después de experimentar las alegrías y las penas de estos acontecimientos, finalmente la tripulación se da cuenta de que están en un planeta que lee sus pensamientos y su memoria. Creo que la Tierra es ese planeta».

Yo también lo creo.

Hecho probado: cuando se aprende a pensar en términos de prosperidad, invariablemente la mente crea riqueza. Me refiero a toda clase de riquezas. Porque cuando se modifica el mundo interno, el mundo externo – la realidad— se modifica también.

Lo que haces para ganarte la vida importa y mucho, al margen del tamaño de la cifra a final de mes. Nadie debería ganarse la vida en aquello que no tiene que ver con sus valores. La incoherencia entre lo que se es y lo que se hace es una de las fuentes más grandes de infelicidad. Ir cada día a un lugar que no le habla al corazón, sólo porque a fin de mes hay una paga, deja mucho que desear. Es triste.

¿Trabajarías en una fábrica de armas por un sueldo? La mayoría de las personas no lo haría, pero las hay que sí lo hacen. ¿Trabajarías para una empresa que produce un producto pernicioso para la salud o daña el medio ambiente? Pues son muchas las que hacen una cosa o la otra, o ambas a la vez, y sus empleados nunca se lo han cuestionado. ¿Trabajarías para una empresa sin conciencia social? La mayoría no la tienen y carecen de una misión social. Y aun así, cada mañana legiones de trabajadores acuden a sus empleos y entregan su energía, su tiempo y su talento en proyectos en los que no creen… por una nómina. ¿Es eso tener conciencia? Yo creo que no.

Ser conscientes con lo que se hace con nuestro dinero es importante. En la banca, cuando los clientes llevan su dinero preguntan a la entidad qué les dará por su dinero (tipo de interés) pero nunca preguntan qué harán con su dinero. Deberíamos preguntarlo. Lo que se hace con nuestro dinero es importante.

Lo primero que quiero dejar bien claro es que el dinero no es ni bueno ni malo, todo depende de lo que se haga con él. El dinero tiene mala fama, pero es neutro. Como lo es un cuchillo que puede servir para cometer un crimen o para preparar con amor una comida.

Ahí fuera, en la realidad, absolutamente nada tiene un sentido intrínseco, salvo el que cada uno de nosotros le otorga. Es el ser humano quien convierte el dinero en una bendición o una maldición. A mí me gusta pensar en cuántas causas justas y humanitarias son financiadas con dinero.

Siempre pienso en e1 uso más humano del dinero. La persona promedio desea más dinero, pero en el fondo tiene creencias muy negativas sobre él. Por ejemplo, puede creer en la incompatibilidad entre ganar dinero y llevar una vida espiritual. Algunas personas que se consideran a si mismas espirituales hablan mal del dinero pero suspiran cuando piensan en él. «¡Ah, si Dios tan solo me diera una señal clara! e hiciese un gran depósito a mi nombre en un banco suizo…». (Comentario de uno de los personajes del cineasta Woody Allen). Pero yo no creo que lo vaya a hacer…

Me resulta triste contar que conozco personas excelentes y que hacen un buen trabajo en el campo de la conciencia pero que están «disgustadas» con el dinero. Por algún motivo, que creo incluso que ellas desconocen, lo detestan. Al final, abandonan agotadas su proyecto por falta de recursos y buscan resignadas una ocupación convencional. Lástima, le han fallado a su proyecto.

Por suerte, emergen con ímpetu los «emprendedores sociales»: personas con una visión empresarial y a la vez comprometidos con la conciencia y los valores. Estas personas están formadas en universidades, han trabajado incluso en multinacionales y ahora desarrollan proyectos que conducirán a la humanidad a un nuevo nivel de conciencia. Trabajan en una visión en la que creen y que contribuye a un mundo mejor. Son idealistas pero con la cabeza bien amueblada, gente espiritual y a la vez pragmática. Algunos han creado fundaciones o empresas para promover diferentes causas sociales.

«Todos estamos conectados, y somos parte de Uno». Organizaciones sin ánimo de lucro, de corte New Age, para fomentar la responsabilidad individual y colectiva de la paz. Shari Arison también participa en Good Spirit, una organización que dinamiza el voluntariado y asiste a las personas que están interesadas en el voluntariado.

En resumen, el pensamiento se convierte en «cosas»: los pensamientos ricos, en riqueza; los pensamientos pobres, en pobreza.

Así la afluencia de dinero en tu vida es el «marcador» donde se refleja qué tal estás jugando el juego del dinero. Si deseas mejorar tus ingresos, deberás aprender a jugar mejor y desarrollar más destrezas. Y si no sabes fehacientemente que estás ganando el juego del dinero, es que lo estás perdiendo.

Recuerda que la mente positiva es el origen de toda riqueza, material o inmaterial.

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Tomado del libro: El código del dinero

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