El poder del enfoque

La palabra ENFOQUE viene del acrónimo que se forma con FOCUS en idioma inglés: Follow One Course of Action Until Successful (Persigue un solo objetivo hasta que tengas éxito). 

El dedo índice representa el enfoque y es el más cercano al pulgar por una razón: necesita la fuerza emocional del pulgar para maximizar su poder. El pulgar brinda a los empresarios la fuerza para mantenerse de pie.

El dedo índice nos mantiene enfocados en consolidar una visión. La gente que tiene visión pero carece de la fuerza de caracter, no logra sus objetivos. Además, tener visión sin respaldo, sólo conduce a sueños, ilusiones e, incluso, alucinaciones. Seguramente conoces personas que han caído en esto.

La palabra ENFOQUE viene del acrónimo que se forma con FOCUS en idioma inglés: Follow One Course of Action Until Successful (Persigue un solo objetivo hasta que tengas éxito). 

El enfoque también se define como el poder ‘‘medido a través del tiempo’’

La mayoría de los empresarios fracasan porque carecen de la fuerza de carácter que representa el pulgar, y del poder del enfoque: de la capacidad de perseguir un objetivo hasta alcanzar el éxito.

Asimismo, el enfoque también implica mantener el éxito más allá del objetivo. Esto significa que debes conservar tu dinero después de conseguirlo, o no volver a subir de peso una vez que bajaste. El hecho de que un negocio genere dinero, no significa que esté a salvo. 

El éxito elude a millones de personas sólo porque carecen del poder del enfoque. Cuando la gente se concentra, desaparecen de su discurso las frases: “No puedo”, “Lo intentaré”, “Lo haré mañana” y “Tal vez”. De alguna manera, concentrarse significa “Lograrlo o morir” y “No importa cuánto tiempo tome”.

Muchos se angustian cuando las cosas se ponen difíciles. Se dan por vencidos y buscan algo más sencillo que hacer. Y lo peor de todo es que nunca comienzan porque permiten que frases como “Lo intentaré” y “Mañana”, dominen su pensamiento.

Enfoque es una palabra muy sencilla y, debido a su simplicidad, a veces la gente abusa de ella y le pierde el respeto. También se le malinterpreta porque muchas personas soslayan el hecho de que el enfoque es igual al poder. Quienes pueden enfocarse tienen la capacidad de reunir todas sus habilidades y centrarse en la tarea u objetivo que tienen frente a sí. El enfoque es esencial para el éxito, y, por ende, la gente que triunfa es aquella que puede enfocarse o concentrarse.

Es muy fácil distinguir a las personas que no tienen una dirección en la vida porque carecen de enfoque. Todos conocemos a alguien que siempre renuncia cuando las cosas se ponen difíciles, a personas que permiten que problemas menores, como quedarse sin dinero, las detengan. De hecho, hay una gran cantidad de gente que ni siquiera comienza a trabajar en sus objetivos porque deja que el miedo a fracasar le impida dar el primer paso.

También es común conocer a personas que quieren ser ricas pero permiten que pretextos como: “No tengo dinero”, las detengan. A gente que le encantaría renunciar a su empleo porque lo odia pero que con decir: “Tengo muchas deudas que pagar”, se da la oportunidad de seguir sufriendo ocho horas diarias. La salud, la riqueza y la felicidad son un reflejo de la habilidad de cada uno para enfocarse, porque estos aspectos demuestran si alguien tiene la capacidad de manejar sus poderes personales para lograr lo que quiere en la vida.

La gran prueba para todo empresario consiste en averiguar lo siguiente: ¿Puedes perseguir un solo objetivo hasta tener éxito? Aun cuando la situación se torne muy difícil ¿puedes mantenerte enfocado en lo correcto? Muchos empresarios débiles terminan diciendo: “Esto no funciona”, y luego se enfocan en algo más. 

Los líderes tienen visión y ésta es la capacidad para mirar hacia el futuro. Los empresarios son distintos porque necesitan algo más que visión: requieren de enfoque. Lo que estamos diciendo es que los empresarios deben ser capaces de ver hacia el futuro y, además, convertir esa visión en realidad rentable. 

Ya te darás cuenta de que muchos empresarios, nueve de cada diez, fracasan a pesar de su gran visión. Fallan porque carecen del poder para convertir lo que ven en un negocio que genere ingresos. Fíjate en la enorme cantidad de compañías dedicadas hoy a producir software

gratuito para aplicaciones (las famosas apps). Son gente que puede ver el potencial que tienen sus productos, pero no sabe cómo hacer que esa visión se convierta en un negocio rentable. Algunos trabajarán con ahínco y llegarán a tener éxito, pero la mayoría, no.

Todo empresario debe preguntarse: ¿Qué tan desarrollada está mi habilidad para tener enfoque (o FOCUS, Persigue un solo objetivo hasta tener éxito)? 

Tómate unos minutos y contesta las preguntas de la siguiente prueba de autoevaluación:

¿Cuánto tiempo puedes continuar esforzándote si la situación se torna difícil?

¿Con cuánta facilidad te distraes?

¿Qué tan sencillo te resulta vender tus ideas a otros?

¿Puedes convencer a otras personas de que inviertan tiempo y dinero en una simple visión, en algo que no existe? Piensa en algunos proyectos desarrollados a partir de la nada.

¿Qué tan preparado estás para el mundo de los empresarios?

¿Puedes continuar trabajando aun cuando dudas de ti mismo?

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